Tinta que cambia de color cuando tú quieras

Las capacidades del camaleón para cambiar de color y camuflarse siempre nos han fascinado. Los humanos siempre hemos querido imitarlos, sin mucho éxito… aunque eso no quiere decir que no podamos “camuflar” objetos de nuestro entorno y cambiar su color a voluntad.

Un equipo del Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial (CSAIL) del MIT nos ha acercado a esta realidad camaleónica, a través de un nuevo sistema que usa tinta reprogramable para permitir que los objetos cambien de color cuando se exponen a fuentes de luz ultravioleta (UV) y visible.

Denominado “PhotoChromeleon”, el sistema utiliza una mezcla de tintes fotocrómicos que se pueden rociar o pintar sobre la superficie de cualquier objeto para cambiar su color, un proceso totalmente reversible que se puede repetir a voluntad y que puede usarse para personalizar cualquier cosa, desde una carcasa de teléfono hasta un automóvil. ¿Cómo? Utilizando una impresora 3D para fabricar “tintas” que pueden cambiar de color.

El equipo creó la tinta del sistema mezclando colorantes fotocrómicos cian, magenta y amarillo (CMY) en una única solución pulverizable, eliminando así la necesidad de imprimir minuciosamente los píxeles individuales en 3D. Al entender cómo interactúa cada tinte frente a diferentes longitudes de onda, el equipo pudo controlar cada canal de color mediante la activación y desactivación de las correspondientes fuentes de luz.

Así que utilizaron tres tipos de luces, cada una con diferente longitud de onda, para eliminar cada color primario de forma independiente. Usando una luz azul, la mayoría de las veces ésta es absorbida por el tinte amarillo y se anula mientras que el magenta y el cian permanecen, dando como resultado el azul. Si se usa una luz verde, el magenta la absorbe y desactiva quedando el amarillo y el cian, lo que da como resultado el color verde.

Su uso es muy sencillo; basta con recubrir un objeto con la solución y colocar el objeto a colorear dentro de una caja con un proyector de luz ultravioleta que satura los colores desde transparente hasta su saturación total hasta que aparece el nuevo patrón. Si el resultado no es satusfactorio, se “borra” y se pruenba otra combinación.

Una aplicación para PC con un intuitivo interfaz de usuario permite procesar automáticamente diseños y patrones e incluso cargar los patrones desde un USB para facilitar la tarea.

El equipo probó el sistema en un coche de juguete, la carcasa de un móvil, un tenis y un pequeño camaleón de juguete. Dependiendo de la forma y orientación del objeto, el proceso de cambio de color tarda entre 15 y 40 minutos en completarse.

Fuente: MIT News