La escritura de los aborígenes canarios

Los aborígenes canarios siempre han sido “menospreciados” por los historiadores españoles en general; por suerte, desde el Gobierno de Canarias y los Cabildos Insulares se está fomentando la recuperación y estudio de todo lo relacionado conla cultura y “civilazón” de los habitantes pre-hipánicos de las islas. Desde las Pirámides de Güimar o las momias expuestas en el MUNA de Tenerife, pasando por el Museo Canario o Cueva Pintada en Gran Canaria y la reciente declaración de Risco Caído y las Montañas Sagradas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se demuestra que poco a poco se va avanzando en el reconocimiento del valor histórico de este valioso patrimonio cultural.

Uno de los valores de cualquier cultura es su escritura, los aborígenes canarios también la tenían. Es un hecho que la presencia de dos o más epígrafes representando una misma inscripción mediante diferentes sistemas de escritura resulta uno de los elementos clave para el conocimiento de las lenguas del pasado.

En 2016 aparecía en titulares la noticia de un revelador hallazgo de este tipo en un yacimiento aborigen de la isla de Fuerteventura en el que se descubrió un panel escrito con caracteres líbico-latinos y líbico-bereberes cuya datación es todavía indeterminada. Inscripciones en el alfabeto líbico-latino sólo ha sido descubiertas hasta la fecha en las islas de Fuerteventura y Lanzarote, mientras que “textos” en líbico-bereber sí se han encontrado, con sutiles diferencias locales, en todas las islas del archipiélago.

El sistema de escritura líbica se enmarca dentro de una gran familia de escrituras ubicadas en el norte del continente africano, donde se encuentran, por un lado, las escrituras rupestres del Atlas Sahariano, del Gran Atlas, del Sahara, del Sahel y de las Islas Canarias y, por otro, el tifinagh (sistema de escritura de los tuaregs de Libia, Mali, Níger y Burkina Faso).

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Detalle del panel rupestre hallado en Fuerteventura. Crédito de la imagen: La Provincia, Diario de Las Palmas

Como muestra la imagen, los epígrafes líbicos pueden encontrarse cortados en piedra, grabados o pintados sobre superficies rocosas. Las inscripciones van de derecha a izquierda, si bien también se han hallado con escritura vertical descendente. El alfabeto se compone únicamente de consonantes y posee grafías para consonantes dobles como: gtltmtft y nk.

Respecto a la inscripción de Fuerteventura, la investigación realizada sobre la misma se detalla en la ponencia La cumbre escrita. El Cuchillete de Buenavista, presentada en 2016 por María Antonia Perera y José Juan Jiménez en las Jornadas de Estudios de Fuerteventura y Lanzarote.

El panel, que fue descubierto en el yacimiento rupestre Cuchillete de Buenavista, puede convertirse en una especie de piedra “Rosetta” del alfabeto de los antiguos habitantes de Canarias ya que en él aparece, tanto en caracteres líbico-latinos como con líbico-bereberes, la expresión: “hijo de Makuran”.

Según José Juan Jiménez, doctor en Prehistoria por la Universidad de La Laguna, la utilización conjunta de estas expresiones alfabéticas explica el poblamiento de las islas más orientales al comienzo de nuestra Era por un mismo grupo tribal que quedó separado del resto durante más de mil años.

¿Quieres saber más? Visita esta entrada de Guillermo Caso de los Cobos en su blog Terrae Antiqvae.