Imanes líquidos

Estamos acostumbrados a que muchos equipos de uso industrial y clínico estén fabricados con materiales rígidos pero ¿y si estos pudiesen “ablandarse” y convertirse en el componente base para la fabricación de dispositivos “líquidos”?

La mayoría de los equipos de diagnóstico en los hospitals usan imanes para funcionar asi que si conseguimos que los mismos puedan fabricarse de un compuesto blando similar a un líquido las aplicaciones y usos en medicina y en la industria serían casi ilimitados: desde células sintéticas para aplicar tratamientos contra el cancer hasta robots que puedan adaptar su forma para cualquier realizar obras o reparaciones en lugares de dificil acceso.

Esto mismo lo han conseguido un equipo de científicos del Department of Energy’s Lawrence Berkeley National Laboratory (Berkeley Lab), tal y como publica Science, usando una impresora 3D modificada.

Thomas Russell y Xubo Liu, los autores principals del estudio, formaron estructuras líquidas partiendo de ferro fluídos (soluciones de óxido de hierro que se magnetizan en presencia de otro imán) y han desarrollado el proceso para que dichas capacidades magnéticas fuesen permanentes como en en los imanes convencionales.